Anoche estuve bailando en Barcelona.
En Curitiba.
En Tijuana.
En Córdoba.
Anoche baile en lugares que no conozco y en lugares que podría transitar tranquilamente con los ojos cerrados usando solo la memoria.
Anoche, cada giro era un relámpago de alguna calle conocida.
Anoche, cada vez que despegaba los pies del suelo me sentía en plan de vuelo y me teletransportaba.
Yo no soy de ningun lugar.
Soy de todos los lugares.
Y por más de que ahora estoy acá, mi espíritú se desintegra constantemente en burbujas de mundo.
lørdag, februar 28, 2009
tirsdag, februar 10, 2009
How long is now?
Estando en Berlin por segunda vez y sin planearlo, mi bolso va a parar por una o dos noches a un hostel increible (que, por suerte, no tenía que pagar) en un barrio lejos del Mitte.
Era diciembre y hacía frío.
La ventana del cuarto daba a una especie de terreno baldío. Son raros los baldíos en Berlin. Siempre estan rodeados de edificios muy altos, con paredes que hablan y que miran. Mientras recorría todo ese espectáculo que sucede en una mínima callecita de Berlin cualquier día de semana a media mañana, me topé con la pared del frente.
El ladrillo visto me gritaba. Escrito en un tamaño descomunal, me paró el corazón en seco y me dio vuelta es estómago por un segundo.
How long is now?
Bueno, ese now se sintió como unos doscientosdiecinueve millones de años, hasta que sin quererlo, la voz de uno de mis compañeros de cuarto me avisaba que ya había llegado el taxi, y mis ansias matutinas por la cafeína me llevaron a despegar los ojos de la pared para bajar volando las escaleras.
Nunca pude dejar de pensarlo.
¿Cuanto duran los momentos? No es tan fácil. No duran lo que uno quiere que duren... y casi siempre uno se queda con gusto a poco. Sobre todo cuando se trata de esas situaciones que te llenan la cara de sonrisas estúpidas. ¿Que pasa con el recuerdo? ¿No es una forma, también, de transformar aquello en ahora? Y sin embargo, no me alcanza. Porque el ahora es siempre, es infinito. Siempre es ahora.
Como si fuera poco además está todo el temita del arrepentimiento.
A veces, hace un tiempo, me parecía que las cosas estaban sucediendo demasiado rápido, que yo no tenía tiempo para pensar, para reflexionar, para decidir. Y entonces me sumergía, me metía de cabeza y atravesaba esas olas sin ningún tipo de consideración pero con toda la determinación del mundo... no importaba. Estaba bien.
Hoy me pasa que los ahoras pasan demasiado lento. Tengo demasiado tiempo. En consecuencia, termino no decidiendo nada. De repente quiero que el tiempo pase rápido, quiero ver que es lo que va a pasar con las esas decisiones que tomé cuando no pensaba. Se me está haciendo largo y me empiezo a entumecer. Me oxido, me humedezco.
Quiero correr.
How long is now?
Era diciembre y hacía frío.
La ventana del cuarto daba a una especie de terreno baldío. Son raros los baldíos en Berlin. Siempre estan rodeados de edificios muy altos, con paredes que hablan y que miran. Mientras recorría todo ese espectáculo que sucede en una mínima callecita de Berlin cualquier día de semana a media mañana, me topé con la pared del frente.
El ladrillo visto me gritaba. Escrito en un tamaño descomunal, me paró el corazón en seco y me dio vuelta es estómago por un segundo.
How long is now?
Bueno, ese now se sintió como unos doscientosdiecinueve millones de años, hasta que sin quererlo, la voz de uno de mis compañeros de cuarto me avisaba que ya había llegado el taxi, y mis ansias matutinas por la cafeína me llevaron a despegar los ojos de la pared para bajar volando las escaleras.
Nunca pude dejar de pensarlo.
¿Cuanto duran los momentos? No es tan fácil. No duran lo que uno quiere que duren... y casi siempre uno se queda con gusto a poco. Sobre todo cuando se trata de esas situaciones que te llenan la cara de sonrisas estúpidas. ¿Que pasa con el recuerdo? ¿No es una forma, también, de transformar aquello en ahora? Y sin embargo, no me alcanza. Porque el ahora es siempre, es infinito. Siempre es ahora.
Como si fuera poco además está todo el temita del arrepentimiento.
A veces, hace un tiempo, me parecía que las cosas estaban sucediendo demasiado rápido, que yo no tenía tiempo para pensar, para reflexionar, para decidir. Y entonces me sumergía, me metía de cabeza y atravesaba esas olas sin ningún tipo de consideración pero con toda la determinación del mundo... no importaba. Estaba bien.
Hoy me pasa que los ahoras pasan demasiado lento. Tengo demasiado tiempo. En consecuencia, termino no decidiendo nada. De repente quiero que el tiempo pase rápido, quiero ver que es lo que va a pasar con las esas decisiones que tomé cuando no pensaba. Se me está haciendo largo y me empiezo a entumecer. Me oxido, me humedezco.
Quiero correr.
How long is now?
lørdag, februar 07, 2009
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I am not young enough to know everything.
·Oscar Wilde·
·Oscar Wilde·