søndag, oktober 01, 2006

Ø VI

Ayer terminé mi procesión hasta la Sirenita, vestida a lo Laura Ingalls y acompañada por un grupo de tarados que gritaban "Magnale Magnum" como si su vida dependiera de ello.

Hoy me levanté a las cuatro de la tarde, y me puse a limpiar un café lleno de botellitas de Carlsberg y vasitos bleak con restos de caféconleche. Todavía queda una fecha más, pero el nudo en la garganta y el saborcito de que yaseterminó está todavía en el borde de los labios...

Y me siento en la computadora y me da por pensar en vos. Podés creerlo? Sí, en vos. Y ponele que no entiendo bien porqué.
Supongo que es que no me contestás los mails, o que me ataste los ojos con una tela tan negra, y lo hiciste tan fuerte, y me dejaste tan ciega.
Tan ciega.

Ahora no sé que hacer. Hay pocas cosas a las que le tengo tanto miedo como a la ceguera, sabías? Me paralizo completamente, anulo los otros sentidos y dejo de respirar por un ratito; la cabeza me empieza a dar vueltas rápido, rápido, rápido... más rápido. Y no puedo dejar de pensar, no dejo de pensar que hice mal... lo encuentro, me doy cuenta y sé que no puedo cambiarlo... entonces me paralizo más. No sé que hacer.
No, mejor dicho, sé que no puedo hacer nada. Nada.

Y me duele tanto.

2 kommentarer:

Giuseppina! sagde ...

Vos y yo sabemos que siempre hay algo para hacer. Me gustaría poder acompañarte con un abrazo desde más cerca.
Te quiero Tol y te extraño bocha.

Anónimo sagde ...

Estar ciega y tener los demás sentidos paralizados, sólo se me ocurre una situación similar a eso, pero solo agregaría pesimismo a tus palabras. En esos momentos es cuando me gustaría ser capaz de aferrarme al pensamiento de Bunge y de cómo no existe el alma, y solo somos estados mentales generados por el cerebro y de creer que todo es tan predecible. Aunque es harto más compleja la teoría, y de lo más interesante, siempre termino pidiendo un remedio para el alma, porque dentro de todos los avances científicos nadie encontró un analgésico para el alma. El alcohol y las drogas solo nos quitan de la realidad por un instante. Yo quiero algo que descongestione de dolor, de amargura y de sentimiento de vació al alma, no me importa que queden cicatrices.
Pero lo mejor que encontré para todo esto fue un simple flan casero, un poco de terapia musical y como dijo tu amiga, un buen abrazo.

I am not young enough to know everything.
·Oscar Wilde·

Soy Fotógrafa.

Ya fue