lørdag, december 27, 2008

Ah, es que no te das una idea...

El sueño que tengo.
Me querés explicar que hago en corpiño y bombacha a las 9am siendo que dormí tres horas?
No, si voy a llegar espléndida a ese casamiento.

Y tampoco te das una idea de los sueños que vengo teniendo.
De tener que correr al aeropuerto para poder pasar fin de año. Surreal, y obvio.
Pero por sobre todas las cosas, obvio.

onsdag, december 17, 2008

In Rainbows.

Ah, venía a decir que ya nada me importa porque acabo de sacar entradas para ir a ver a Thom Yorke y sus secuaces.

tirsdag, december 16, 2008

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Que no.
Que no te lo puedo explicar.
Que ya traté de ponerlo en palabras miles de veces acá, de miles de maneras: como un elefante en el pecho, como un golpe en la nuca, como un cosquilleo en la mandíbula que se extiende hasta la base de la garganta, ahí, justo ahí donde se une con el resto de la existencia y te agarra fuerte hasta que te quedes sin aire, sin oxígeno, sin sentido, sin espesor.

Debe ser la época del año. Debe ser la maldita época del año. O el trabajo. O todo este cansancio en los hombros, mientras lleno un excel que no me importa y me tomo una, dos, tres millones de botellitas de medio litro de agua en esta oficina que es una olla a presión.

No sé. Tengo ganas de explotar. O de reírme hasta no poder más. Y no puedo. No puedo.
Ayer leí en no sé donde (no sé donde, entendés?) that everything will be okay in the end... if it's not ok, then it's not the end.

Todavía no sé si es alentador o no, de todos modos, yo ya lo escribí con marcador rojo en media hoja A4 y lo pinche en el telgopor.

mandag, december 15, 2008

Art (I).


Andy Warhol's Screen Tests.
Ann Buchanan (1964)

søndag, december 07, 2008

Que el cielo puede esperar.

Anoche, mientras cruzaba el puente de Chateau en silencio sagrado con La Venus, comiendonos lo que nos quedaba del pancho con lluvia de papas/ketchup de la salida, pensaba que hacía mucho que no agradecía tanto un recital.

Resulta que yo me acuerdo que mis padres estaban en proceso de transición entre padres de familia - noviecitos de quince - padres separados fuimos a La Cumbrecita a pasar un fin de semana. Yo debo haber tenido unos 16 años y nos habíamos comprado ambos cds de Hola y Chau con sus ositos y sus tonos pastel. Fue lo único que escuche ese fin de semana. Mis oídos estaban sordos, no querían saber nada de nada acerca de cualquier otra cosa que no fueran calaveras y diablitos, plin plin plin plin.
Ahora, no te equivoqués, no los conocí ahí... el fervor musical había llegado antes, yo hacía bastante ya que tenía a mi mamá, tenía a mi papá, pero quería morirme tocando ska... el temita era que bueno, yo era chica, una pequeña niña de vincha rosa y para cuando me transformé en una adolescente mutante ninja, al señor le agarró el delirio de solista y plaf. Me quedé sin recital.

Anoche bueno. Anoche, todo.
Anoche salte a veinte centímetros del piso.
Baile hasta sentir que me había deshecho en mil partes y desarticulé cada uno de mis huesos... y todo el mundo me acompañaba y había cerveza y sonrisas y olores indescriptibles... y mi musculosa blanca y mi pantalón rayado y mis zapatillas verdes se la bancaron como los duques de York y sus dos nenas en la cena de fin de año de la reina, entendés?

Y eso que yo no soy fanática de nadie ni mucho menos. Pero que manera de gritar.
I am not young enough to know everything.
·Oscar Wilde·

Soy Fotógrafa.

Ya fue